Sobre Nelly Stoycheva

Psicóloga general sanitaria y creadora de Con Alma.

Antes que creadora de este espacio, fui una mujer que también tuvo que volver a sí misma.

Nelly Stoycheva en una sesión de trabajo profesional

Sobre Nelly Stoycheva

Comprender tu historia para ayudarte a transformar tu presente.

Acompañamiento psicológico desde una mirada profesional, cercana y profunda, para entender lo que te ocurre desde la raíz y construir cambios sostenibles.

Formación y enfoque

Nelly Stoycheva

  • Graduada en Psicología.
  • Máster en Psicología General Sanitaria.
  • Especializada en autoestima, ansiedad, dependencia emocional y relaciones de pareja.
  • Especial interés en el acompañamiento de mujeres que desean fortalecer su bienestar emocional y reconectar consigo mismas.
La historia detrás de Con Alma

Volver a mí también fue volver al alma.

Con Alma nace de una idea muy sencilla, pero profundamente transformadora: las cosas que se hacen desde el alma son las únicas que realmente funcionan. Vivimos muchas veces desconectados de nosotros mismos, tomando decisiones desde la herida, desde la necesidad, desde el miedo, desde la rabia o desde la búsqueda constante de aprobación externa.

Intentamos encajar, ser suficientes y encontrar fuera aquello que necesitamos construir dentro. Y muchas veces, en ese proceso, nos perdemos. Con Alma nace precisamente desde ese aprendizaje: desde entender que cuando actuamos únicamente desde el dolor, desde el ego o desde la validación de otras personas, nos alejamos de quienes realmente somos.

Pero cuando aprendemos a escucharnos, a conocernos, a entender nuestras emociones y a conectar con nosotros mismos desde un lugar más profundo, algo empieza a cambiar. Hacer las cosas con alma significa hacerlas desde la autenticidad, desde la coherencia y desde lo que eres cuando nadie te está mirando. Significa construir una vida alineada contigo.

Soy Nelly Stoycheva, psicóloga general sanitaria y creadora de Con Alma. Pero antes que eso, fui una mujer que se perdió. Una mujer que se desconectó de sí misma, que no sabía su rumbo, que no sabía poner límites y que no conocía su propósito. Una mujer que silenciaba su dolor para no confrontarlo y que miraba mucho más hacia fuera que hacia dentro.

Me relacionaba desde mi herida, desde el apego emocional y desde mis carencias. Atraía personas que conectaban perfectamente con aquello que todavía no había comprendido de mí: personas que activaban heridas, miedos y traumas que aún seguían pidiendo ser mirados. Y la verdad es que vibraba desde una necesidad enorme de no sentirme sola. Fue precisamente ahí cuando más sola me sentí.

Mientras estudiaba Psicología, porque siempre me fascinó entender cómo funciona nuestra mente, cómo nos relacionamos, por qué somos como somos, por qué elegimos lo que elegimos y por qué muchas veces actuamos en contra de lo que sabemos que nos hace bien, viví una relación que lo cambió absolutamente todo.

Fue una relación que me rompió, pero también una relación que terminó enseñándome muchísimo. Dediqué gran parte de mi carrera y de mi máster a comprender cómo funcionan determinados vínculos, cómo es vivir una relación con una persona narcisista y cuáles son las consecuencias emocionales que pueden dejar ese tipo de relaciones.

Necesitaba respuestas. No comprendía lo que estaba viviendo. No entendía por qué me estaba pasando ni por qué, aunque racionalmente lo veía, emocionalmente no conseguía salir. No veía la luz. Y ahí apareció mi psicóloga: una mujer que me dio la mano en una de las etapas menos conscientes y más dolorosas de mi vida.

Fue guía, fue inspiración y fue ese lugar seguro que muchas veces necesitamos cuando sentimos que ya no podemos más. Siempre estaré profundamente agradecida. Intenté salir de ahí desde la rabia, desde el dolor, desde el daño, desde querer olvidar y desde querer correr. Pero todo eso me llevaba una y otra vez al mismo lugar.

Hasta que un día lo hice diferente. Lo hice desde el amor hacia mí, desde el respeto, desde el cariño y desde la comprensión. Lo hice desde el alma. Ahí entendí algo que cambió mi vida: la única forma real de sanar es hacerlo con alma.

Sanar con alma es aprender a tratarnos con amor, mirarnos con compasión, dejar de pelearnos con nosotros mismos y agradecer incluso aquello que dolió. Porque lo que construimos dentro termina reflejándose fuera.

De ahí nace Con Alma: de comprendernos desde dentro hacia fuera, de aprender a irnos de los lugares sin destruirnos, sin dar portazos, sino marchándonos con el mismo amor con el que un día entramos. Porque muchas veces sanar no es convertirnos en otra persona. Es volver a nosotros. Volver a casa. Volver al alma.

Test gratuito

¿Estás viviendo amor o dependencia emocional?

Responde este breve test gratuito y descubre si algunos de tus patrones emocionales podrían estar afectando a tu bienestar.

Necesitas una cuenta para acceder al test.